jueves, 25 de octubre de 2018

TU NO ERES UNA VICTIMA



Nadie puede "hacer" que te sientas enojado, triste o con miedo.
Nadie puede "hacer" que te sientas deficiente, insignificante, menos-que-entero.
Ahora que eres un adulto, por favor no cedas a los demás tu poder, tu responsabilidad, tu sentido de acción y estabilidad.
No conviertas a nadie en tu autoridad. Escucha, pero no renuncies a tu poder.
Tú eres la conciencia misma.
Nadie respira por ti. 


El corazón de nadie late por ti. Las palabras y actos de los demás podrían liberar sentimientos de dolor, tristeza, vergüenza (o felicidad) en ti, pero sólo se trata de sentimientos que ya se encuentran dentro de ti. 


No han sido "causados", sino liberados. Siéntelos plenamente, déjalos fluir a través tuyo; ellos quieren moverse.


Eres inocente; los sentimientos no son castigos, aunque se sientan intensos, incómodos o como una "amenaza" en un principio.


Observa la mente ahora; quiere encontrar a alguien o algo "culpable" de estos sentimientos difíciles, alguien que sea el "malo".


La mente echa a andar inmediatamente la historia de una víctima, y así es como te desconectas de tus sentimientos, de tu respiración, de tu precioso cuerpo y su hogar: del momento presente; buscando causas, castigo, venganza. La mente ataca a los demás, o se da la media vuelta para atacar tu propio núcleo. Nada de eso es necesario; pero permítete el impulso, también.


Por ahora, por favor, no abandones tu precioso cuerpo. No te desconectes tratando de saltar por encima de tu propia experiencia. No eres ningún inútil. Mantente enraizado en la respiración.
Ofrécele un santuario a cada sentimiento liberado, a esa parte lastimada. Crea un espacio para el que tiene miedo, para el que se siente triste, para el que está decepcionado. Expándete, eres un océano, y deja que las olas de sentimientos vengan.


En este momento tú eres realmente responsable; capaz de responder al sentimiento y a la situación conscientemente y con presencia, en lugar de reaccionar automáticamente, habitualmente, sin conciencia. Desde este lugar de presencia, podrás seguir expresando tu verdad, decir sí o no, pedir lo que quieras, irte, quedarte, compartir tu experiencia o no, todo sin culpa. Pero ahora, nadie está controlándote y tampoco estarás tratando de controlar a nadie. No hay nadie con quien molestarte y nada de que avergonzarte. Tú no eres una víctima, estás establecido en tu propio poder, en la Tierra.
Tu sentido de autoestima no depende de lo que nadie haga, diga, piense o quiera. 


No eres ni peor ni mejor que nadie en este planeta; tú eres la misma Vida, tan vivo como cualquiera, conectado con lo que es real.
No eres una víctima porque estás profundamente conectado a ti mismo, dándole la bienvenida a tus pensamientos y sentimientos, honrando tu camino, inclinándote humildemente ante el sitio donde estás parado. Ahora.


Poseyendo el suelo, tiernamente.




martes, 28 de agosto de 2018

CEDER CASI SIEMPRE ES GANAR

A veces me pongo a hacer una evaluación de la vida y me surge una pregunta:
Qué es mejor que qué?...
La vida puede tomar rumbos jamás imaginados.
Es increible cómo en un instante todo puede cambiar.
Nadie está exento de nada y, en toda circunstancia, de muy poco sirven dinero,  títulos, fama, éxito, poder... porque todos somos iguales!
Entonces,
   Para qué el orgullo?
   Para qué el reclamo? 
   Para qué la arrogancia?
   Para qué la victimización?
   Para qué los apegos a los bienes materiales?
   Para qué la bronca?
   Crees que tu versión es la verdad absoluta?.

Todo lo que tenemos es el día a día para que lo vivamos con pasión y disfrutemos al máximo, haciendo el bien, sirviendo al prójimo y llenos de alegría.
Necesitamos dejar de crear problemas, de reclamar cosas insignificantes, y de evitar  siempre todo aquello que  "nos quita la vida".
Cuida de no perder a quien te ama y te acepta tal cual eres.
Como en el juego de ajedrez, al final tanto el Rey como el Peón se guardan en la misma caja.
Vale la pena examinarnos sobre lo que hemos hecho. Nacemos sin traer nada..., morimos sin llevarnos ¡nada!
absolutamente ¡nada!.
Y lo triste es que en el intervalo entre la vida y la muerte, peleamos por lo que no trajimos y aún más por lo que no nos llevaremos...
Pensemos en eso!; vivamos más, amemos más.
Entendamos siempre al otro y seamos más felices!
Ojalá nunca se nos olvide que para ser grandes hay que ser humildes.

lunes, 23 de julio de 2018

ACUERDO DE ALMAS

Dicen que antes de nacer, cuando cada Ser decidió venir a la Tierra a vivir la experiencia 3D hubo un acuerdo de ALMAS.
Primero cada alma seleccionó minuciosamente con sus maestros de Luz, todas las experiencias que deseaba vivir en esta encarnación.
Algunos eligieron aprender a través del DESAPEGO, otros de la SOLEDAD, otros de la ENFERMEDAD, otros a través de las PÉRDIDAS. Los más, decidieron aprender de la relación de PAREJA. Algunos se atrevieron a experimentar la RIQUEZA material… y así sucesivamente, como si eligieran las materias para matricularse en la Universidad, todos decidieron sus misiones. Y hubo una gran reunión entre ellas para pactar cómo se interrelacionarían sus almas… Como cuando se reparten los roles en una obra teatral, cada cual recibió su papel en la obra de su vida… y Nacieron…
Algunas de estas almas se encontraron desde su nacimiento y son hermanos.
A otras les tocó ser compañeros del colegio, para llegar a ser amigos en la adultez…
Otros no se encontraron hasta cuando mayores, pactaron conocerse en una fiesta y enamorarse…
Y hubo quienes tendrían roles mínimos en la vida del otro:
Serían el médico que lo revisó cuando estuvo internado por apendicitis…
Otro sería quien le rompería la nariz en la disco porque le robaría la novia…
Otro sería quien le ofrecería la oportunidad de ganarse el dinero fácil...
Otro el taxista que lo llevaría al aeropuerto aquel día en que le avisaron que su madre se moría…etcétera.
Nada, absolutamente nada es casual en la vida de ninguno. Hay LIBRE ALBEDRÍO. Nos hemos repartido los papeles, pero no hay guión. Cada uno crea sus propios diálogos y sus acciones… y necesita también asumir la responsabilidad de las consecuencias.
Así que ponte a pensar:
¿Por qué tienes a ese jefe tan exigente y perfeccionista? ¿Será que acordaron que él sacaría lo mejor de ti y te puliría cual diamante?
¿O será que tienes que aprender la tolerancia?
¿Y si lo que debes hacer es renunciar?
Difícil saber lo que viniste a vivenciar con cada persona… pero el alma lo sabe… y el alma sólo sabe comunicarnos mensajes a través de lo que llamamos INTUICIÓN.
Comprendes ahora que esa persona que está allí como un Pepito Grillo es porque quizás tú se lo pediste, le rogaste que fuera la voz de tu conciencia y tú mismo/a le suplicaste:
No importa que te odie, pero no me dejes realizar algunas acciones que me dejarán atorad@ en esta encarnación…
Y entiendes porqué te bastó con ver a esa persona para que sintieras retorcijones en la panza… tu alma te estaba avisando todo el dolor que te causaría… ¿La escuchas?
No recordamos. No sabemos qué nos une a todo el elenco que nos ayuda a representar la obra de nuestras vidas, pero hay un acuerdo tácito entre todos de permanecer juntos para ayudarnos mutuamente a crecer, a evolucionar…
Entre todos formamos un verdadero equipo sanador porque nos ocupamos tanto de nuestro propio desarrollo como del de los demás. Pero también podemos cerrar abruptamente la relación con algunas personas por problemas meramente terrenales. Ya te lo dije: Tenemos libre albedrío.
Todo este camino iniciado en nuestra primera encarnación hace milillones de siglos atrás tiene como objetivo la iluminación…
Cada encarnación agregamos gotas de luz a nuestra CONCIENCIA y así evolucionamos. A veces, llega a nuestra vida alguien que nos enseña algo y quien al mismo tiempo recibe enseñanza nuestra y luego se va, desaparece de nuestra vida, pues ya se cumplió el trato pactado en el llamado Plano Sublime o Cielo.
Luego, avanzamos despacio en términos terrenales o mundanos, pero vamos a la velocidad de la luz en términos estelares o cósmicos ..
Así que no podemos mirar ninguna relación y juzgarla como un triunfo o fracaso… Estamos aprendiendo, y el solo hecho de poder interactuar con otros, de conocerles, descubrir sus diferencias… llegar hasta lo profundo de su alma vuelve cualquier relación un éxito…
Así que no te atores con ese jefe maltratador, con esa pareja infiel, con esa persona envidiosa, con el familiar desleal, con la vecina chismosa, con ese profe abusivo, el almacenero gruñón, ese pretendiente meloso, esa hija rebelde…
Solo mírales directamente al alma y diles:
MUCHAS GRACIAS POR RESPETAR EL PACTO!!.

viernes, 6 de julio de 2018

UNA DE TANTAS DE GANDHI...



Cuando Gandhi estudiaba Derecho en Londres, un profesor de apellido Peters le tenía mala voluntad; pero, el alumno Gandhi nunca le bajó la cabeza y eran muy comunes sus encuentros:

Un día Peters estaba almorzando en el comedor de la Universidad y el alumno viene con su bandeja y se sienta a su lado; el profesor, altanero, le dice: "Joven Gandhi, Ud. no entiende! Un puerco y un pájaro, no se sientan a comer juntos"; a lo que Gandhi le contesta: " Esté Ud. tranquilo profesor, yo me voy volando" y, se cambió de mesa...

 El Señor Peters verde de rabia, decide vengarse en el próximo examen; pero, el alumno responde con brillantez a todas las preguntas... Entonces, le hace la siguiente interpelación: "Gandhi, Ud. va caminando por la calle y se encuentra con una bolsa, dentro de ella está la sabiduría y mucho dinero, ¿cuál de los dos se lleva? "... Gandhi responde sin titubear: "¡Claro que el dinero, profesor!" El profesor sonriendo le dice " Yo, en su lugar, hubiera agarrado la sabiduría, ¿no le parece?"... Gandhi responde: " Cada uno toma lo que no tiene profesor"...

El profesor Peters, histérico ya, escribe en la hoja del examen: "IDIOTA" y se la devuelve al joven Gandhi... Gandhi toma la hoja y se sienta... Al cabo de unos minutos se dirge al profesor y le dice: "Profesor Peters, Ud. me ha firmado la hoja, pero no me puso la nota..."

A veces la gente intenta dañarnos con ofensas que ni siquiera nos hemos ganado. Pero sólo nos daña el que puede y no el que quiere. Si permites que una ofensa te dañe, te dañará. Pero si no lo permites, la ofensa volverá al lugar de donde salió.

Autor: Desconocido

martes, 3 de julio de 2018

MUJER BUENA..


Muchas mujeres esconden cicatrices en su corazón… pero pueden ser muy amadas
Las mujeres buenas, muchas veces, son personas sufridas, fuertes y mujeres que tras una sonrisa pueden esconder heridas. Heridas creadas por no distinguir los límites del amor y de las relaciones, y heridas por dar, en muchas ocasiones, sin esperar nada a cambio. Por dar por hecho que debe ser siempre así.

Las mujeres buenas, pueden ser personas que con un alto grado de altruismo, se dejan llevar pensando que hacen el bien, y más bien en ocasiones, pueden hacer el mal, pero el mal a sí mismas.

Las buenas mujeres son normalmente muy cariñosas y de buen corazón, y tal vez por esto, pueden no encajar en el mundo que les rodea. Un mundo, que muchas veces es egoísta, cruel e interesado. Esto las puede llevar a errar muchas veces y a salir con heridas y desilusiones constantemente.
Al ser buenas, también creen que los demás lo serán y eso le da palos y golpes morales o emocionales en su recorrido de vida. Y por el mero hecho de no dar a conocer sus males y así no inundar de negativismos a otras personas, pueden esconder sus propias batallas y sus propios malestares tras una buena sonrisa y unas lágrimas encarceladas frente de los demás. Sólo ellas en soledad pueden comprender esto y llorar sin pedir ayuda a nadie, viviendo en soledad su forma de ser en la vida. Las buenas mujeres pueden sentirse incomprendidas y apartadas en muchas ocasiones.

Las buenas mujeres dan tanto a cambio de nada, que en muchas ocasiones se sienten vacías por haber dado de más. Y sin pedir nada a nadie, dan por hecho a los demás, que no necesitan nada.

Las personas pueden ver a estas mujeres como de hierro y pueden pensar que ellas están bien o que no necesita nada de nada. Pero es más que claro, que una persona que no pide nada, no quiere decir que no necesite de los demás. Lo que pasa, es que pueden esperar de corazón que a los demás les nazca por amor, tal cual a ellas les pasa, y esto termina por no pasar, dejando desilusión. Pero bueno, son buenas y no llenan de rencor su vida ya que ellas lo hacen sin esperar nada a cambio. Lo hacen con ilusión y con ganas de dar de verdad al prójimo.

Las mujeres buenas pueden vivir con cicatrices, porque por muy buenas que sean, también saben comprender que el amor debe ser recíproco. Y por más que ellas hacen la vista gorda y siguen siendo de la misma forma, sin recibir en muchas ocasiones amor, o detalles de amor de otras personas, con el tiempo, muchas desilusiones terminan convirtiéndose en heridas y cicatrices que su alma siente. Tal vez son heridas que le recuerdan que también deberían pensar más en sí mismas y dejar de pensar tanto en los demás.



Las mujeres buenas tienen el don de amar, incondicionalmente, de una forma altruista y el defecto de olvidarse de que ellas también son igual o más importantes que los demás.
La mujeres buenas, por eso, casi siempre termina siendo mujeres muy amadas y admiradas por buenos hombres que saben valorar la gran mujer que tienen al lado. En el amor pueden terminar siendo muy afortunadas.

Las mujeres buenas, pueden ser las mejores mujeres del mundo entero.
Y eso es muy bonito sentirlo. Les cuesta dolor, pero su recompensa puede terminar siendo la mejor para ellas.

¡No pierdas la ilusión, mujer buena!

Tus heridas pueden terminar convirtiéndose en la mejor de las cosechas. Al sembrar corazón y amor real, tu cosecha será justo que lo mereces.

Un amor digno para una gran mujer.



miércoles, 23 de mayo de 2018

DE ORUGA A MARIPOSA




Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un saltamontes. “¿Hacia dónde te diriges?”— le preguntó—. Sin dejar de caminar, la oruga contestó: “Tuve un sueño anoche: soñé que desde la punta de esta montaña miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo”. Sorprendido, el saltamontes dijo, mientras la oruga se alejaba lentamente: “¡Debes estar loca!, ¿cómo podrás llegar hasta el tope de la montaña?, ¿tú?, una simple oruga. Una pequeña piedra será un monte, un pequeño charco un mar, ¿no te das cuenta de la realidad? Esta es tu comunidad, aquí viven tus amigos, ¡deja de perseguir sueños imposibles y siéntate con nosotros a pasar la tarde o dormirte una siesta!”.

Sin embargo, el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó; sus diminutos pies no dejaron de moverse. Del mismo modo, la araña, el topo y la rana le aconsejaron desistir: “¡No lo lograrás jamás!”, le dijeron, pero en su interior había un impulso que la obligaba a seguir. Ya agotada, sin fuerzas y a punto de morir, la oruga decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar. “Estaré mejor”, fue lo último que dijo. Por tres días, todos los animales del valle fueron a mirar sus restos. Ahí estaba el animal más loco del campo: había construido como su tumba un monumento a la insensatez; ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió por querer realizar un sueño irrealizable.

Una mañana, en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los atrevidos. De pronto, quedaron sorprendidos: aquella costra dura comenzó a romperse y, con asombro, vieron unos ojos y unas antenas que no podían ser las de la oruga que creían muerta; poco a poco, como para darles tiempo de romperse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas multicolores de mariposa de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos. No hubo nada que decir; ellos sabían lo que haría, seguiría volando hasta la cima de la montaña y cumpliría de esa manera su sueño. Ahora, finalmente, entendían lo que había pasado.

El sueño que guardaba la oruga en su corazón era, en realidad, la profecía de los cambios que ocurrían en su vida.
Si no crees en tus sueños, nunca te prepararás para los cambios. Si no dejas de ser oruga, nunca volarás. Si no estás dispuesto a dejar el entorno en el que creciste, nunca llegarás a la cima. Aquello que estés dispuesto a dejar atrás determinará cuan lejos llegarás en la vida.
Debes morir para vivir; perder para ganar; dar para recibir.
Solo tú sabes las cosas que debes abandonar: ¡déjalas! Y corre con libertad la carrera que tienes por delante.

Tomado del Muro: Cory Herzu D G 

martes, 22 de mayo de 2018

ABUNDANCIA



Para sentirte en abundancia ama a tu padre y a tu madre. 

Si no lo haces quizás constantemente te sentirás en escasez.

LA PROFUNDIDAD DE LAS HERIDAS DEL CORAZON

Cuando tenia 14 años observaba a un chico de la secundaria que lo notaba muy dinámico y vivaz cundo estaba con sus amigos o practicando futb...