sábado, 27 de febrero de 2021

CARTA AL LINAJE PATERNO



Gracias padre, te amo, te aprecio, te acepto tal cual eres en todas las dimensiones espacio tiempo; te agradezco por tu presencia, tu luz y tu fuerza.

Honro mi linaje masculino y te honro a ti papá por ser el paciente agricultor de mi alma pues, tras haber sembrado tu semilla, cultivaste con amor y entrega, aún sin poder sentirme dentro de ti.
Recibiste tu cosecha con la más delicada ternura y construiste un cordón de corazón a corazón, para unirte conmigo en amor.

Te bendigo porque de ti he aprendido cómo protegerme, proveerme, cuidarme y guiarme; y si hubieron algunas carencias, sé que fui yo quien te eligió así para precisamente aprender de esa experiencia.

Me responsabilizo de todo aquello que yo acepté e integré en mí como verdadero.

Reconozco que tú cumpliste tu labor de la mejor manera posible de acuerdo a tus propios recursos y dando cumplimiento al contrato de alma que ambos acordamos; nos perdono por cualquier sufrimiento que hayamos co-creado y nos agradezco las lecciones que de éste obtuvimos.

Nos libero de toda historia de dolor, de miedo, de enojo, de tristeza y su consecuente karma en nuestras vidas.

Se que me he convertido en quien hoy soy gracias a tu aportación a mi vida. Todo lo que necesite corregir y mejorar, es ya labor mía y me se acompañad@ por ti en cada paso, pues el cordón que entreteje tu corazón al mío es inquebrantable y siempre palpitante.

Es tu mirada la que me ha enseñado a ser mirad@ y reconocid@; es tu amor el que me ha mostrado cómo merezco ser amad@, la que me ha dado confianza para mostrar mi fuerza. Son tus caricias las que han dejado memoria en mi piel para sólo permitirse ser tocad@ por el otro en total amor y entrega.
Asumo mi proceso y la responsabilidad de sanar con los otros todo lo que haya quedado pendiente contigo.

Te miro, y miro a todos los hombres que te anteceden.
Los honro.
Te miro, y miro tu historia.
La entiendo.
Te miro, y miro los duelos, las heridas.
Las comprendo.
Te miro, y miro las imposibilidades.
Las sano en mi corazón.

Porque cuando te miro, miro lo Masculino en mi y cuando mi mirada es en compasión, esta mitad en mi comienza a sanar y se hace la luz.
A partir de hoy confío en poder integrarte en mi: masculino sagrado, verdadero, auténtico, también amoroso y presente.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

LA PROFUNDIDAD DE LAS HERIDAS DEL CORAZON

Cuando tenia 14 años observaba a un chico de la secundaria que lo notaba muy dinámico y vivaz cundo estaba con sus amigos o practicando futb...